Hace unos dias escuche a un cantautor español llamada Andres Suarez y su disco me parecio muy bueno, pero llegue a le por un video que me hizo reflexionar sobre algunas cosas, al parecer hace algunos años en españa estaba o quizas aun este en algunas partes la entrada a conciertos a menores de 18 años, y no hablo a conciertos de Rock Pesando o de Punk, hablo de conciertos en general incluso de trovadores melosos y románticos.

Con una produccion muy ad hoc a las actuales redes sociales y una manera de llamar la atencion con respecto a esto, que es de aplaudirse ya que lo logro, Andres Suarez sale a la puerta de backstage del teatro  a regalarles una canción a todos los jóvenes que no pudieron entrar a escucharle por ser demasiado jóvenes de acuerdo  a la ley.

Su bandera de LA MUSICA NO TIENE EDAD me atrapo, en realidad me veo ahora como padre y como músico y en verdad no hay poder mas grande  que la música, no hay fuerza mas grande que las letras que describen lo que siento o lo que sentimos todos los que hemos desgarrado nuestro corazón en un par de notas y lineas de una canción.

La voz de los jóvenes acompañando la canción, incluso aunque este video sea un producto de mercadotecnia tiene una fuerza única, la voz de los jóvenes cantando al gusto de escuchar, hacer y escribir, a ese arte al que algunos les molesta y otros se burlan, quizas a  muchos les parece aburrido y quizas lo sea, pero como dijo Ella Fitzgerarg.

Nunca te rindas tratando de hacer lo que quieras, donde hay amor e inspiración no puede ir mal.

Esta nueva generación de trovadores esta mas metida en la tecnología ya no serán ignorados pero tampoco de culto, no sera idolatrados como grandes heroes de la libertad de expresión, pero si podrán darle voz a muchos que viven el hoy de una manera diferente a mi y a mis padres y quizas hasta a mis abuelos.