Una reflexión sobre los Nuevos Paradigmas de la Ciencia
Dr. Francisco Moreno Parada:
Universidad de Guadalajara

Hace 5 años, con motivo de la primera conferencia internacional sobre los nuevos  paradigmas de la ciencia, expuse los motivos, contenidos, y limitaciones de lo que entonces  considerábamos frontera de la ciencia, afirmé la necesidad y posibilidad de un cambio en  el paradigma científico occidental, y manifesté las dificultades y riesgos que estaban  presentes en este posible cambio.


El paradigma científico occidental fue caracterizado en aquella ocasión a partir de su  carácter fragmentario y dualista. Construida a partir de los limites de la propia  racionalidad humana, esta visión del mundo condujo a pensar que eran ontológicos una  serie de supuestos que tenían un carácter heuristico, y a cosificar ciertas distinciones y  fragmentaciones que sólo tenian sentido como recursos metodológicos; por eso postuló que  la realidad únicamente podía ser conocida de una manera.


La principal característica de aquella visión del mundo es considerar que la realidad  está constituida por entidades que existen mutuamente fuera unas de las otras, de manera  independiente, en diferentes regiones del espacio (y del tiempo). Estas entidades interactúan por medio de fuerzas que no producen cambio alguno en sus naturalezas  esenciales, En su fórmula más común, esta noción asegura que el mundo está constituido
por un conjunto de particulas elementales, que son los ladrillos fundamentales del orden  universal.

El universo estaría asi constituido por un espacio dentro del cual existen elementos  discretos relacionados entre si mediante leyes; el estudio de conjuntos, establecidos por  clasificación, de éstos elementos -valga decir la búsqueda de las leyes-; dio lugar a la  creación de disciplinas, las cuales generaron reorias acerca de aquellos conjuntos de  elementos relacionados. Desde este punto de vista, las teorías son descripciones de cómo es  el mundo, de cómo funciona el Universo, y aspiran a fundamentar Sus postulados en leyes  universales y ahistóricas,  dije en aquella ocasión que esta visión del mundo había permitido el crecimiento  acelerado de la ciencia moderna: al fragmentar el Universo en partes, hizo posible el
estudio detallado de cada una de ellas, y la creación de instrumentos de observación,  medición, y análisis, muy especializados y complejos, dentro de las diferentes disciplinas,  al mismo tiempo, hizo posible que la acción del hombre sobre diferentes aspectos del  mundo fuera impactante, permitiendo la creación de una sociedad altamente productiva y  con enorme capacidad de transformación.

Sin embargo, y debido principalmente a su carácter técnico instrumental; a que fue  construida sobre la base de una racionalidad limitada a la relación medios fines, el  paradigma científico occidental no permitió captar muchos aspectos del Universo; al  fragmentar el mundo y el conocimiento, al cosificar las teorías, la ciencia no fué capaz de  comprender algunos fenómenos relacionados con la mente humana: aquellos que no podían
ser observados experimental o casi experimentalmente. De esta manera, fueron dejadas de  lado un cúmulo de experiencias humanas que tuvieron que refugiarse dentro de otras  formas de conocimiento, las cuales a su vez fueron calificadas de irracionales y hasta  patológicas.


En este contexto, identifiqué tres áreas como las principales puntas de lanza para el  cambio hacia un nuevo paradigma científico:  la fisica cuántica, por el descubrimiento de  anomalías importantes en el viejo esquema, y su ulterior desarrollo y aplicación en  diferentes campos incluso de la tecnología moderna

  •  La física cuántica, por el descubrimiento de  anomalías importantes en el viejo esquema, y su ulterior desarrollo y aplicación en  diferentes campos incluso de la tecnología moderna;
  • La hipótesis de la causación formativa y los campos mórficos por su concepción evolutiva, cambiante y totalizadora que pone en entredicho la idea de que la naturaleza está gobernada por leyes eternas e inmutables.
  • La hipótesis Gaia, por sus implicaciones en cuanto a la existencia posible de una supramente, de una conciencia planetaria.


Adicionalmente, mencioné otros puntos de vista novedosos que me parecían  contribuyentes al cambio paradigmático: la medicina holista, las teorias del caos, y la  psicologia transpersonal entre otras. Finalmente, en aquella ocasión adverti que estos  nuevos desarrollos deberían ser capaces no sólo de cumplir, sino de trascender los propios  cánones cientificos, de establecer una nueva racionalidad, nuevos supuestos, normas y  métodos de operación, en una palabra, de crear un nuevo paradigma. De Otra manera, estos  nuevos desarrollos científicos no dejarían de ser curiosidades interesantes en el esfuerzo  colectivo del conocimiento humano.


A cinco años de distancia de la primera Conferencia, me parece que no pasó ni  uno ni lo Otro; que aquellos puntos de vista no consiguieron imponer una nueva visión del  mundo, pero que tampoco se quedaron en calidad de curiosidades; que lo que ha tenido  lugar es una ampliación y refuncionalización del paradigma cientifico occidental que está
permitiendo la conformación de áreas científicas más “holistas”, pero donde lo que  denomina es la cientificidad sobre el holismo.


Ciertamente, el holismo apareció desde la primera conferencia como un supuesto  recurrente, como un eje que articulaba las temáticas y los asuntos tratados en este foro  anual y que de alguna manera definia sus contenidos.

Esto fue generando una suerte de  especialización de la propia Conferencia Internacional en tres temas básicos: la psicologia,  la educación, y la sustentabilidad; los cuales su vez conformaron la columna vertebral de
los esfuerzos docentes (conferencias, talleres, diplomados y en breve maestrías) que ofrece  la propia Fundación Internacional que da cobijo a esta Conferencia.


En el caso de los esfuerzos docentes, se trata de un holismo acotado, que no puede  ser de otra manera a riesgo de perdernos en generalizaciones, el cual genera programas  definitivamente novedosos frente a la superespecialización en boga y al exceso de disciplinas compartimentadas.
¿Por qué hablo de un holismo acotado? Porque ciertamente el holismo no es un  monstruo de una sola cabeza, tiene diferentes acepciones y  connotaciones, a tal grado que  para entender este fenómeno de apertura y refuncionalización del paradigma científico, es  preciso distinguir entre al menos dos tipos de enfoques holísticos: un holismo de carácter “romántico” y un holismo de carácter “científico”, asi como percibir a esta Conferencia Internacional como un espacio de comunicación y diálogo respetuoso entre ambos.


El holismo “romántico” es una especie de filosofia de la vida que se opone al
individualismo imperante en las sociedades modernas y que aspira a generar una nueva conciencia. Ha nacido y se ha desarrollado entre las clases medias y altas de los paises industrializados de Occidente, y se ha arraigado principalmente entre los adversarios de la energía nuclear y entre los grupos de iniciativas a favor de la paz, en los diversos
movimientos ambientalistas, en grupos de biomedicina alternativa, en el movimiento feminista, en grupos que practican la autoexperiencia, y en grupos de terapia psicológica, El holismo tiende actualmente a convertirse en un fenómeno de masas; cada vez más personas asumen sus postulados y comienzan a experimentar formas de vida más acordes con ciertos preceptos, muchos de ellos ligados al cuidado del ambiente, la
solidaridad entre las personas, la paz y la austeridad material. Quizás una de las principales  razones de esta generalización sea el carácter desesperante de la forma social que hemos  construido, pero también es su propia ambigüedad En este tipo de puntos de vista cabe  casi cualquier cosa, desde razonamientos científicos, hasta todo tipo de supersticiones y
creencias religiosas: espiritismo, adivinación, magia, astrología, Cábala, teosofismo,  gnosticismo, budismo, hinduismo, herbolaria, naturismo, control mental, etc.


El holismo “romántico” supone que el universo es un gran cuerpo viviente en  movimiento, que es un oceano de energía donde todo nace y participa de una misma  realidad, que se encuentra en continua evolución; de manera que la realidad es  fundamentalmente una, y la multiplicidad, y diversidad, no son sino apariencias, En este  sentido, los holistas románticos se oponen a la tendencia occidental de analizar y rechazan  la especialización de la ciencia moderna, considerando las individualidades como  despreciables frente a la totalidad


El holismo ‘Romántico” también es un gran negocio con la venta de música de  relajación, piedras de curación, pirámides que transmiten energia positiva, comida  vegetariana energética, libros, revistas, y toda clase de chácharas. Y a través de esta  diversidad, genera un entorno en el que encuentran solaz, apoyo y tranquilidad espiritual millones de personas que viven vidas de desesperación callada, y se hallan hambrientas de
un sentido trascendente en las sociedades modernas . Sin embargo, no puedo dejar de advertir que una visión de este tipo también tiene
sus riesgos, Durante la II Conferencia Internacional de los Nuevos Paradigmas de la  Ciencia, en noviembre de 1994, al final de una de mis intervenciones, se acercó uno de los  asistentes y me dijo en tono agresivo: usted no es holista; pretendia con esa frase descalificar todo lo que yo habia dicho en esa intervención, y mostraba de esa manera una
actitud que acerca al holismo “romántico” con el fanatismo, y lo que es peor, con el  fundamentalismo. Y es que cuando un grupo de ideas se convierten en motor para las  acciones humanas, se tornan en una “ideologia” y cuando éstas asumen como única verdad  la propia, las cosas pueden ir demasiado lejos. Los fanáticos que creen estar siempre en la
verdad son extraordinariamente severos con los no creyentes y recuerden que el holismo  “romántico”, al igual que las religiones, es finalmente un asunto de creer.


Pero más allá de la advenencia anterior, esa rara mezcla entre razón y sentimiento  que he denominado “holismo romántico” es una perspectiva inofensiva, e incluso inocente,  que como ya lo he manifestado, sirve a millones de personas para encontrar su felicidad  interior y exterior.
Quizás la reflexión más importante que deba hacerse sobre el holismo “Romántico”  en el marco de esta Conferencia es que ayuda muy poco para el avance de los nuevos  paradigmas de la Ciencia, pues no permite reducir la complejidad, y se conforma Con frases  bonitas: la naturaleza y la humanidad son una sola cosa, somos el universo etc., Con las
que supone haberlo explicado todo. En este sentido, el holismo no evoluciona,  no cambia.


El holismo “científico” por el contrario, rechaza las verbalizaciones fáciles y los  esquemas simplistas que aspiran a explicarlo todo de una sola vez, y por tanto no aspira a entender la totalidad de las cosas. No es tan pretencioso.  El holismo “científico” reconoce la necesidad de distinguir y analizar las cosas en  sus partes integrantes, le da valor a las individualidades, y utiliza en su trabajo y en su  reflexión todos los recursos que le ofrece el pensamiento racional y cientifico; pero al  mismo tiempo, reconoce que el análisis de las partes no es suficiente, y que no alcanza a  explicarla, ni siquiera en su calidad de parte, sin ubicarla en el contexto espacio temporal al  que pertenece, Incluso, que nunca llegará a explicar los fenómenos de manera completa;  por ello es que cada vez que presenta algunos datos, los acompaña de un margen de error.


El holismo cientifico siempre esta sujeto al error. Lo máximo a que puede aspirar es  a reducir un poco el margen de error y aumentar el cuerpo de datos al que se aplica, puesto  que posee una clara conciencia de la fiabilidad del conocimiento que genera. En este  sentido es un enfoque permanentemente cambiante.  El holismo científico no reconoce preguntas prohibidas, ni temas demasiado sensibles o delicados para ser explorados; pero tampoco reconoce verdades sagradas . El cientifico  holista incorpora a su investigación muchos conocimientos ancestrales, por ejemplo de
medicina; los cuales son válidos e inestimables, pero no acepta por principio que todas las  creencias y comportamientos de nuestros antepasados sean igualmente valiosos;  ciertamente hay algunos que deben ser desechados en su totalidad.

 
Al igual que el “romántico”, el holismo “cientifico” también tiene sus riesgos. Cuando  sus productos se ponen a disposición de politicos e industriales, puede conducir a las armas  de destrucción masiva y a graves amenazas al entorno; y cuando juntamos la  irresponsabilidad cientifica con el fanatismo, mas vale echarnos a correr. Pero debe decirse
una cosa a su favor: cumple su cometido, nos ofrece cada vez más y mejor conocimiento.


Creo que hay varias razones para apoyar una ciencia abierta al holismo y pensar que esta  puede construir la visión holista del Siglo XXI.
Nos alerta de los riesgos que plantean las tecnologías que alteran el mundo,
especialmente para el medio ambiente global del que dependen nuestras vidas.


En este sentido, el holismo cientifico es un verdadero sistema de alarma: sin su  aporte no estuviéramos conscientes de los peligros que amenazan nuestro medio  ambiente. probablemente ni siquiera los conoceríamos
A pesar de las abundantes oportunidades de mal uso, puede ser el camino para  que las naciones en vias de desarrollo salgan de la pobreza y el atraso. El regreso  a viejas costumbres —como proponen algunos “románticos” no sólo es  imposible, sino también un camino no deseado por la mayoría de los ciudadanos  en los paises del tercer mundo que aspiran a mejorar sus niveles de vida .

Los valores de la ciencia y los valores de la democracia son concordantes:
ambas prosperan con el libre intercambio de ideas, poseen valores incompatibles  con el secreto, alientan opiniones no convencionales y un vivo debate, exigen  raciocionio suficiente, argumentos coherentes, niveles rigurosos de prueba y  honestidad; y nos proporcionan medios para la corrección de nuestros errores. Quizás la prueba más evidente de la apertura del paradigma científico tradicional a  puntos de vista más integrales, humanos y holistas, asi como de su refuncionalización se
encuentra en la experiencia de cuatro Conferencias Internacionales y los programas que la  propia Fundación Internacional de los Nuevos Paradigmas impulsa actualmente.


Dije antes que esta Conferencia Internacional es un espacio de comunicación entre  ambos holismos, y si revisamos las cuatro conferencias anteriores, podremos ver como en  todo momento han aparecido —no sin tensiones- los dos puntos de vista en diálogo  respetuoso y fructifero. El hecho de que quien más haya aprendido haya sido la ciencia, es  un resultado natural del hecho de que el holismo “científico” es abierto y evoluciona,  mientras que el holismo “romántico” es conservador y cerrado
De la misma manera hay que percibir los distintos programas docentes: en el curso de  los últimos años, tres temas han sido organizados en forma de talleres, conferencias,  asesorías, diplomados, y en breve en forma de maestrías: la psicología, la educación, y la  sustentabilidad, Cada uno de ellos constituye un compromiso entre ambos holismos, y cada  uno de ellos refleja dicho compromiso de manera diferente.

 
La psicologia holista, tal y como se concibe en la Fundación Internacional, es quizás la  temática que más cerca Se encuentra del holismo   “romántico”. Se considera un campo de  indagación libre de perspectivas y modelos cerrados, que se asemeja más a un arte que a  teoria científica, utilizando recursos más que métodos, recursos tales como el enfoque  negativo, el diálogo, la meditación, la percepción holista, etc. Es —diria yo- la utilización de  los mejores recursos del holismo “romántico”, Con ayuda de instrumentos cientificos, para  crear un ambiente propicio para la tranquilidad espiritual y ayudar a las personas a  encontrar mejores formas de vivir.

La educación holista, es quizás el área que presenta el mejor equilibrio entre holismos  romántico y cientifico. Aunque parte de supuestos románticos: el principio de interconexión  de todas las cosas, y la necesidad de una conciencia planetaria; se plantea como objetivo la formación integral del individuo, incluyendo en esta integridad los aspectos académicos y  científicos.


Finalmente, el área de la sustentabilidad, se encuentra en el extremo opuesto, dando  más peso a la cientificidad del conocimiento, al hacer uso de diversas disciplinas científicas  (economia, sociología, biología, química, etc.) a profundidad, pero sin perder de vista lo  limitado que puede ser un conocimiento compartimentado y por consiguiente,  incorporándose en el entorno mayor del que forman parte los problemas de la  sustentabilidad global del planeta.  Creo que el gran mérito, y también la originalidad de la Fundación Internacional, asi  como de esta Conferencia Internacional, es haber creado un espacio en el que —a pesar de la  tensión natural entre ambos esquemas- éstos se han podido comunicar con respeto, y a
través dedicho diálogo, están contribuyendo a la construcción de la visión holista del Siglo  XXI. No me cabe la menor duda de que esta visión no será cerrada sino abierta, que  aceptará sus errores y tendrá forma de corregirlos, y debido a ello, también evolucionará  internamente. Por supuesto que el holismo del siglo XXI no se contentará con frases
domingueras y bonitas, pero seguirá utilizándolas porque tienen una función en nuestras  sociedades y quizás se decante de la cantidad de supercherias que ahora dicen ser holistas.  Pero desde el punto de vista de la Fundación, ninguno de los dos holismos, como  exclusivo, es deseable: el camino único del holismo “romántico” nos conduciría al  estancamiento, y a una actitud contemplativa inútil; el camino exclusivo del holismo
 “cientifico” haría de este evento uno igual a miles que se producen cada año en todo el  mundo. A cinco años de la Conferencia Internacional podemos constatar que el rumbo es el  correcto.